Ficha técnica:

Dificultad: Alta.
Tipo de ruta: Senda. Solo senderistas.
Longitud: 12 km
Duración aprox: 3 h 35 m..
Desnivel: 550 m.
Recomedaciones: Agua, comida, calzado de montaña, gorra, cámara fotográfica, vehículo al otro lado
Seguridad: No adecuada si hay posibilidad de lluvias, muchos tramos son entre barrancos. Especial atención en el descenso del Campanilles hasta la Fuente de la Parra

La ruta comienza desde el punto 2 de la ruta principal, dirección E-SE, discurriendo en un principio entre campos de cultivo a la derecha y campos de almendra a la izquierda. Casi enseguida apareace el Barranco de la Carrera, que transcurre paralelo por la izquierda de nuestra senda. El ascenso presenta un recorrido agradable y suave entre el silencio que permite el viento y la arquitectura de su capricho a través de las formas esculpidas en las ramas de los pinos que se inclinan a su paso. La montaña que queda a la izquierda del barranco presenta también las huellas del viento, quedando conformada por peñascos erosionados y pedregales en su ladera.
Conforme vamos ascendiendo, la senda se va alejando del barranco, enmascarando con su trazo sinuoso la pendiente del camino y mezclando el aroma del romero y otras plantas cn la brisa del mar, cambiando poco a poco las formas redondeadas de las piedras por otras más agrestes y de corte vivo. Llegados al Pla de Lagar aparece la señal que apunta a Campanilles hacia la izquierda y la Ermita de Santa Lucía y San Benet a la derecha. Hacia Campanilles casi se termina la pista y comienza una senda; al principio caminaremos entre pinos ascendiendo sin tregua hasta la cresta de la montaña, la que recorreremos con el mar a nuestra derecha y con el Castillo de Xivert siempre a la vista a la izquierda.
El último tramo es bastante duro y nos lleva a la cima de Campanilles a 570 metros sobre el nivel del mar, el punto más alto de la Sierra de Irta. Esto puede llevar fácilmente una hora de camino. El descenso por el barranco de la Font de la Parra presenta dos tramos muy diferenciados en cuanto a dificultad se refiere; una primera parte muy dura y complicada, de gran desnivel y con mucha piedra suelta nos llevara desde campanilles al mismo barranco. Una vez en él podemos continuar por la senda o descender por el mismo barranco, entre enredaderas de diversas clases, pinos jóvenes a ambos lados y, sobretodo, palmitos, una planta que se encuentra por aquí en grandes cantidades y a la que desde antaño se le dió uso para todo tipo de menesteres, desde la fabricación de capazos, escobas, hasta incluso como alimento. Cuando el barranco y el camino se vuelven a juntar deberemos proseguir por el camino, ya que el barranco en ese tramo es prácticamente inaccesible, hasta encontrar la Font de la Parra, donde no hay agua potable.
A partir de aquí el camino es otra cosa. Con una suave pendiente y un terreno blando terminaremos nuestro descenso por el mismo barranco, convertido en senda a su vez, muy cuidado y con una vegetación de más altura, lejos del azote del viento en las cumbres.
Al final terminaremos llegando al camino de Ribamar que, hacia la derecha, nos llevará hasta el Faro.

Normas en ruta.

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